
A moins de quatre jours du show inaugural de sa tournée « 04 Summer Stadium Tour », les journaux espagnols ont les yeus rivés sur l’ex-Beatles qui a choisi la ville de Gijon pour son premier show.
A cette occasion, le journal « La Nueva España » a publié hier une interview de Paul, que nous vous livrons ci-après :
-¿Le provoca conflictos la selección de las canciones para los conciertos?
-Oh, sí. En esta ocasión volveremos a poner de las que hemos ensayado y que ya pasaron por la otra gira, pero sumaremos doce o trece nuevas. Lo hacemos para que todo esté bien.
-¿En la elección piensa en el público?, ¿es al gusto del público?
-Primero pienso en las canciones que me gustan a mí; luego pienso si a la audiencia le gustarán lo mismo. Hacemos un ensayo y elegimos para el show aquellas con las que más disfrutamos.
-¿Tan sencillo?
-No, no. Para mí es muy importante el público. Si voy a un concierto porque me gustan ciertas canciones, si luego no me las ponen, si no las tocan, me encuentro desilusionado. Si yo voy a un concierto de Paul McCartney me gustará escuchar «Let it be». Sí, pensamos mucho estas cosas a la hora de hacer un concierto. Ahora pienso mucho en español.
-Su carrera es casi eterna, en tanto tiempo y con tantas etapas musicales, ¿alguna de ellas le provoca mayores emociones?
-En muchas ocasiones. Hay tantos momentos buenos…
-… Empezamos con los «Beatles», que fue una época especial…
-¿Hubieran sido lo mismo ahora?
-No lo sabemos, es algo que pienso muchas veces, una teoría a la que le doy vueltas. Seguramente seríamos más estrepitosos y más ruidosos. Pero sí me gustaría pensar que ahora seríamos mejores que nunca.
-Estaba usted haciendo memoria.
-Hubo grandes momentos, grandes momentos en diversas etapas. Hubo grandes momentos con «Wings» y con Linda. Hicimos una gira americana impresionante y recuerdo siempre que tenemos todo un récord de asistencia de público en Brasil, en el gran Maracaná donde nos fueron a ver 180.000 espectadores.
-¿Le produjo alguna discusión interno el binomio «Wings» / «Beatles»?
-Cuando los «Beatles» terminaron sí hubo un conflicto entre «Wings» y «Beatles». Porque fue acabar los «Beatles» y empezar «Wings». Y era muy difícil tocar a la sombra de los «Beatles». Pero ahora ya no hay ningún conflicto en mí por este posible dilema. Para mí ahora son canciones de todas las épocas. Son momentos de mi memoria.
-Entremos en el anecdotario, o no. ¿Qué le hace pensar la célebre frase: «Papá no sabía que Paul McCartney había tocado en un grupo que se llamaba los « Beatles »»?
-La gente joven no necesariamente tiene que conocer a los «Beatles». Pero muchos de los que se incorporaron y van a los conciertos se conocen las letras de los «Beatles» mejor que yo. Pero lo que dijo ese muchacho no fue del todo así. Dijo: «no sabía que Paul McCartney había tocado en otro grupo antes que en « Wings ».
-En todo caso, es un halago.
-Oh, sí. Es todo un halago. Pero yo no le doy esa lectura. Miro atrás y todo es bueno, el cuadro en general es bueno.
Un intento por bucear más en el anecdotario, como su muerte fantasma contada a través de la lectura de una cinta al revés, no tiene lugar porque se escurre el tiempo y él se extiende en otros asuntos más actuales. Hablar de su nueva versión de «Let it be» («Let it be… naked») le atrae.
-¿Quedó satisfecho con este nuevo «Let it be» que, en realidad, era el original?
-Sí, sí. Quité toda la orquesta. Ahora es puro y simple. Me gusta así. Siempre me gustó así, puro.
-¿Esto le causó algún nuevo problema con Yoko Ono, la viuda de John Lennon?
-No, ningún problema. Estábamos todos de acuerdo, si no, no se puede hacer. Ringo estaba diciéndolo también y si no fuera así, no salía adelante.
-Pero fue idea suya.
-Lo de desnudo fue idea de Ringo, no fue idea mía. Pienso que le gente tenía en su cabeza que era una cuestión mía porque yo llevaba mucho tiempo diciendo esto, era algo que había mencionado en varias ocasiones.
Parada en este punto y el que interroga es McCartney. «¿Les gustó?», pregunta sonriendo. Y al asentir, casi en carcajada, espeta: «Buen gusto».
-El antiguo productor Phil Spector está pasando malos momentos ¿Habló con él del disco?
-Sé algo, que tiene problemas a causa de que le disparó a una mujer. Pero, no; para el cambio del disco no hablé con él. Una pequeña pausa, que el tiempo es oro, mientras el músico de Liverpool se para a observar a algunos de los trabajadores de la mesa de al lado, a los que comenta algo y comienza a ponerse todo en movimiento. Así la charla entra en fase de ajustes, a lo puntual y a grandes velocidades.
-Si hubiera que dar un telegrama a la afición en Gijón y a todos los que van a asistir al inicio de la gira europea en el campo de fútbol de El Molinón, ¿qué diría?
-Que se van a encontrar seguramente con dos horas y media o tres de sesión, que aún no lo tengo todo matizado porque estamos trabajando en ello. Pero estaremos bien en Gijón y en España; hay muy buena gente. Me gusta.
-¿A qué se debe tanta pasión española?
-De siempre, desde niño. Estudiaba español en la escuela (lo dice en español). Y aprendí una especie de dicho: «Tres conejitos en un árbol tocando el tambor, que sí, que no, que lo he visto yo». Luego me enteré de que «conejito» tenía mássignificados en España.
-Cinco días después de inaugurar su gira europea «04 Summer tour», estará en Madrid. ¿Que pasó por su cabeza con el atentado del pasado 11 de marzo?
-Es siempre muy difícil tocar en un país o una ciudad en la que ocurrió algo tan terrible como el atentado de Madrid. Después de lo ocurrido en Estados Unidos, también nos decían que no hiciéramos gira. Pero pensamos que la gente necesita esperanza y que les quitaríamos la tristeza. Y en Madrid intentaremos rebajar su tristeza.












